El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó que la economía boliviana será la única de la región que no crecerá en 2026 y 2027. Al respecto, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que los bolivianos pagan en la actualidad los platos rotos de la “fiesta” que se dieron los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) durante 20 años de despilfarro económico y ahora, para superar la crisis, solo queda trabajar “y no bloquear” caminos.
“¿Y sabe cuál es el mensaje del pueblo boliviano? Déjennos trabajar. No a los bloqueos, no a las trabas, déjennos trabajar porque la forma de salir de la crisis económica es trabajando”, dijo el vocero al responder a los periodistas presentes en la conferencia de prensa.
Gálvez añadió que el FMI no es el único organismo multilateral que tiene una proyección negativa sobre la economía de Bolivia, pues, similares conclusiones tienen otras entidades financieras que coinciden en análisis fríos y objetivos sobre la realidad y mala salud de la economía nacional.
“Nuestra economía está así hubo un régimen que se gastó 60.000 millones de dólares de la renta del gas, vendieron más de 20 toneladas de oro, las rifaron, y nos dejaron endeudados por 40.000 millones de dólares, y hoy tenemos que pagar los platos rotos entre todos los bolivianos. Ahí está la causa”, resumió el vocero.
Gálvez criticó que, cuando el exministro de Economía, Luis Arce, se arrogaba ser un experto en el área, aseguró que Bolivia tenía una “economía blindada”, pero ahora la cabeza del masismo, Evo Morales y sus acólitos, insisten en afirmar que la solución a la recesión es retornar a esa mala administración del Estado.
“Volver a esa misma lógica, a seguir subvencionando para que el contrabando y el negocio que ellos implantaron continúe”, añadió.
Asimismo, la autoridad sostuvo que ahora el Gobierno y la población ven “la realidad” del legado de destrucción de la economía boliviana mientras, quienes gobernaron en ese periodo, insisten en exacerbar social y políticamente al país, alentando la violencia con el objetivo de generar muertes entre la población.
“Nos mintieron, nos traicionaron, no hicieron lo correcto. Ellos son los responsables de esta situación. Deben rendirnos cuentas a los bolivianos y no los vamos a dejar pasar. Necesitamos las auditorías de cada una de las empresas (estatales), de cada uno de los proyectos para que rindan cuentas sin pretextos, sin faltas”, advirtió.
En su mensaje final, Gálvez recalcó que esta es una coyuntura que exige ponerse la camiseta de Bolivia, remangarse y trabajar, para lograr más frutos con menos recursos, porque el pueblo es consciente de la realidad económica y, con ese nivel de consciencia, asume las medidas de ajuste económico necesarias para superar la recesión y tener lo más pronto posible una mejor economía y mejores días para todos.


