En medio del intenso calor, caminos interrumpidos y la incertidumbre por el bloqueo en el municipio cruceño de San Julián, un transportista teme perder un cargamento de 100 cerdos que debía llegar a Riberalta, en Beni. La demora prolongada y las condiciones del viaje podrían provocar la muerte de los animales.
“Llevo cien cerdos a Riberalta. Si aumenta la temperatura, los animales pueden morir”, lamentó el conductor afectado, Rafael Méndez, desde el punto de corte de ruta.
La carga debía llegar a un matadero en esa ciudad beniana para su procesamiento y posterior abastecimiento en el mercado local, por lo que la demora también genera preocupación ante el impacto en la provisión de carne para la población de Riberalta.
A la dificultad del bloqueo se suma el deterioro de los caminos alternos. Las lluvias registradas durante el fin de semana dejaron intransitables varios desvíos que eran utilizados por los transportistas para intentar continuar su ruta.
El caso no es aislado. En la misma zona, otro transportista se vio obligado a retornar a Santa Cruz con cuatro toneladas de verduras y hortalizas que iban a ser destinadas a los mercados de San Julián, ante la imposibilidad de encontrar una vía habilitada.
El corte de ruta se mantiene en un solo punto, pese a los acuerdos alcanzados el pasado 2 de junio entre el Gobierno, la Gobernación de Santa Cruz y organizaciones interculturales, lo que permite la circulación en otros sectores, pero mantiene afectada la conexión vial hacia el Beni.

