Los manifestantes violentos que pretenden la renuncia ilegal del presidente constitucional, Rodrigo Paz Pereira, que viene insistiendo en el diálogo, esta jornada protagonizaron saqueos a instituciones públicas y privadas, ataques a ciudadanos a punta de dinamitazos, piedras y palos, dejando heridos y cerca de un centenar de detenidos, elevando la tensión en un día marcado por el vandalismo.
Tras estas múltiples acciones de grupos violentos, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo llamaron a un diálogo -como viene insistiendo el Gobierno- por el bien común en medio de protestas.
Fruto de estos hechos, hasta el momento se habría detenido y aprehendido a al menos 100 personas. Ante ello, la ciudadanía expresó su preocupación y repudio por las acciones violentas de estos sectores radicales.
Las movilizaciones partieron cerca de las 8.00 de la mañana desde la ciudad de El Alto, en marchas de grupos del ala evista, la Central Obrera Boliviana (COB), Federación de Campesinos de La Paz ‘Túpac Katari’, maestros rurales y mineros.
A medida que avanzaron a punta de dinamitazos, hondas con piedra, petardos y palos, agredieron a cuanto transeúnte se les atravesó, saqueando instituciones públicas y privadas, mientras trataban de ingresar a plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa.
En medio de los enfrentamientos entre manifestantes y la Policía, los efectivos se vieron obligados hacer uso de agentes antidisturbios que dejaron densas humaredas de gas en las calles, donde fueron agredidos periodistas y al menos tres policías resultaron heridos.
Las diversas marchas, entre ellas la evista, convergieron en el centro paceño y, a su paso, se produjeron actos vandálicos y saqueos de comercios a través de dinamitas, piedras y palos. Además, atacaron a minibuses y ciudadanos incluso que estaban en el interior de los vehículos.
A consecuencia de los gases lacrimógenos, una periodista se desmayó y fue socorrida por la Policía y, posteriormente, por transeúntes que estaban en el lugar.
Por si fuera poco, los marchitas rodearon las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra Crimen (FELCC) y, al lograr ingresar a las instalaciones, quemaron una patrulla y una motocicleta de la institución que estaban estacionados en la parte posterior de las oficinas policiales.
La infraestructura de la estación de la avenida Armenia, perteneciente a la línea Naranja de Mi Teleférico, fue atacada, por lo que se suspendió el servicio.
Por otra parte, según las imágenes de videos que circulan en redes sociales, en las oficinas de la línea Celeste de la empresa de transporte por cable, en pleno centro paceño, una turba irrumpió el lugar causando destrozos. Un grupo de personas golpeó a los policías que resguardaban el lugar. Uno de los uniformados fue apedreado y golpeado en el piso, mientras usuarios y transeúntes gritaban para que cese la golpiza.
Según reportes televisivos y otros videos, las oficinas del Tribunal Departamental de Justicia, fueron asaltadas por violentos manifestantes que ingresaron por la fuerza, tras romper los candados de seguridad. Además, quebraron los vidrios y sustrajeron documentación y computadoras portátiles que estaban en el interior del inmueble de la calle Potosí.
Asimismo, en la popular zona Garita de Lima de La Paz, una distribuidora de carne de pollo, fue saqueada por una turba de hombres, según imágenes de vecinos que grabaron desde lejos lo que acontecía.
También, un radiotaxi fue apedreado, sin importarles a los atacantes que en el interior del vehículo se encontraban pasajeros. Posteriormente, el chófer reconoció a sus agresores y se procedió a su detención.
De la misma manera en la ciudad de El Alto, los manifestantes, abrieron las puertas de los minibuses para golpear a los pasajeros. Se rompieron parabrisas y se golpeó a cuanto transeúnte se cruzaba por el lugar.
Otro grupo organizado apedreó las oficinas de la Central Obrera Regional (COR) y otros manifestantes efectuaron robos a vendedores y agredieron a ciudadanos. También fueron volteados muros de calaminas de construcciones para posteriormente utilizarlas en el centro paceño como escudos de protección y barricadas cerca a plaza Murillo.
Cabe recalcar que el Gobierno denunció este lunes al dirigente Bernabé Gutiérrez Paucara, por ser el principal actor de los violentos hechos ocurridos en pleno centro paceño.
Existen órdenes de aprehensión contra el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, por delitos de instigación pública a delinquir y terrorismo, además del dirigente vecinal Justino Apaza Callizaya.

