El presidente Rodrigo Paz Pereira posesionó este lunes, en el hall de Palacio Quemado, al coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi como nuevo comandante General interino de la Policía Boliviana. Durante el acto, el jefe de Estado le encomendó combatir de manera prioritaria el narcotráfico, el narcoterrorismo, el contrabando, la corrupción y todas las estructuras criminales que amenazan la seguridad del país.
“Bolivia necesita una lucha frontal y permanente contra la delincuencia organizada, el narcotráfico, el narcoterrorismo que acecha a nuestra nación, el contrabando, la corrupción, todas las estructuras criminales que amenazan la tranquilidad de nuestras familias”, expresó el mandatario.
Modernización y corrupción
Paz Pereira solicitó al nuevo comandante continuar con la modernización de la institución ‘Verde Olivo’, iniciada por su antecesor, el general Mirko Sokol, y evitar la corrupción de los integrantes de la Policía “sirviéndose de su uniforme”.
“Estas decisiones, estimado comandante, serán parte del acompañamiento de la Policía Boliviana, porque tenemos que transformar junto a nuestras instituciones el futuro de Bolivia. No puede existir tolerancia con quienes utilizan el uniforme para obtener beneficios personales, proteger delincuentes o traicionar la confianza de la sociedad. El uniforme policial representa autoridad, pero fundamentalmente representa servicio, disciplina, honor”, agregó la máxima autoridad del Estado.

Alto mando policial
Asimismo, juramentó al coronel Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe de Estado Mayor interino de la Policía Boliviana, así como al coronel Franz Williams Cárdenas Quispe, como inspector general interino de la institución.
Sokol había asumido como comandante General de la Policía Boliviana en noviembre de 2025 y ejerció el cargo durante nueve meses, hasta este 31 de agosto de 2026.
Institucionalidad
Entre tanto, Álvarez agradeció a Dios, al presidente Paz Pereira y al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, por su designación.
“Quiero resaltar y ponderar que esta designación que se ha realizado el día de hoy respeta la institucionalidad, la antigüedad y la meritocracia de la institución policial. Eso lo quiero ponderar, relevar y agradecer a nuestras autoridades constitucionales, porque de la misma manera, a nivel institucional en la Policía Boliviana, se generarán los mecanismos para incentivar y reconocer la meritocracia institucional”, manifestó el flamante jefe policial.
En su discurso, el coronel planteó la necesidad de evolucionar el modelo policial comunitario de los últimos 30 años hacia un nuevo paradigma basado en la ciencia policial, enfocado en la resolución de conflictos y el desarrollo nacional. “Tenemos que trascender a nuevos modelos que integren el trabajo de la Policía en la resolución de los conflictos, que integren el trabajo institucional para aportar al desarrollo y engrandecimiento de nuestra patria”, resaltó.
Estrategia y paradigma
En el acto, el comandante de la institución del orden se comprometió ante el presidente Paz Pereira a trabajar intensamente bajo el nuevo paradigma de lucha frontal contra la corrupción. Asimismo, anunció la creación de mecanismos orientados a optimizar los controles internos para mejorar la calidad del servicio brindado a la comunidad.
“Señor presidente, vamos a desarrollar estrategias que nos permitan escuchar; escuchar adentro y escuchar afuera, dentro de la institución para conocer muchas necesidades de los más de 38.000 hombres y mujeres policías que trabajan a lo largo de nuestra amada Patria”, agregó.
El plan estratégico priorizará la escucha de las demandas de seguridad ciudadana formuladas por la comunidad. A partir de este diagnóstico participativo, las autoridades prevén enfocar sus principales recursos en una ofensiva integral destinada a desarticular las redes del crimen organizado y el narcotráfico. Asimismo, el despliegue gubernamental abarcará el combate contra la trata de personas, el lavado de activos y otros delitos conexos que amenazan la tranquilidad de la población.

