Por: Willy Chipana
El economista y filósofo Adam Smith, dijo lo siguiente: “No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados”. Los términos se relacionan a la actual situación del país, en el cual el 80% de la economía, es informal y vulnerable ante el dólar estadounidense.
Al respecto, el martes escuché una conversación de dos señoras al interior de un minibús que realizaron el recorrido desde la Pérez Velasco hasta la Ceja de El Alto, quienes dieron la impresión de ser comerciantes minoristas. Una de ellas dijo que no podrá comprar la misma mercadería que antes porque subió de precio a causa de que el dólar se cotiza entre Bs 11 y 12. Empero cuál es la causa del alza del valor del dólar que derivó en que muchos productos de la canasta familiar e insumos que se importan para la producción se incrementen.
La causa radica en el aumento de la demanda de dólares para la realización de importaciones o envío de divisas al exterior, lo cual no puede ser atendido por la oferta y se genera un desequilibrio entre la oferta y la demanda en el sistema financiero. Sobre esta base, el Banco Central de Bolivia (BCB) fija el tipo de cambio del dólar todos los días, lo que derivó en que sobrepasará los Bs 10 y en el mercado paralelo alcance los Bs 11 o 12.
Las reservas internacionales netas (RIN) administradas por el BCB no están en la capacidad de atender la alta demanda de dólares, pues el 26 de junio de este año, el ministro de Economía José Gabriel Espinoza, indicó que las RIN llegaron al menos a $us 3.900 millones, de los cuales sólo se cuenta con más de $us 700 millones en efectivo. Es decir, la falta de dólares, es la razón de la subida del tipo de cambio porque se generó una sobredemanda de dicha divisa que no puede ser atendida.
A consecuencia de la subida del tipo de cambio a más de Bs 10 por la falta de dólares en las RIN se desencadenó el aumento de los precios de varios productos importados como los medicamentos, repuestos para carros, así como los insumos para la producción de bienes o servicios. La falta de divisas no solo generó un aumento en el valor del dólar, sino también las largas filas de vehículos en las estaciones de servicio por gasolina y diésel, lo cual encarece los costos y las pérdidas económicas en los diferentes sectores de la economía del país.
El gobierno en más de una oportunidad señaló que no hay motivo para una subida de precios, en las próximas semanas se estabilizará el tipo de cambio o podría bajar porque se debe esperar el resultado de las exportaciones, los créditos externos aprobados, las remesas, las inversiones privadas que se hagan por las medidas aplicadas o las leyes económicas que se promoverán. A esto, se suman las declaraciones hechas por el presidente Rodrigo Paz, quien mencionó que debemos pedirle a la Virgen María por la estabilidad y que todo vuelva a la tranquilidad como si la economía de un país se modificara por la fe o por la obra del espíritu santo.
Cabe resaltar, que las exportaciones de enero a mayo de 2026 alcanzaron a $us 5.449 millones y los exportadores no están obligados a cambiar sus dólares por bolivianos en el BCB, las remesas en los primeros cinco meses del año llegaron a $us 459,9 millones, lo cual es inferior a similar periodo registrado en 2025 que fue $us 522 millones y la deuda externa hasta mayo trepó hasta $us 14.418 millones. Por donde se quiera observar, las cifras no son halagüeñas como para mencionar que el tipo de cambio podría bajar porque no ayudan al fortalecimiento de las RIN, que debería estar por el orden de los $us 10.000 millones para afrontar la actual situación económica.
Sin embargo, la devaluación de la moneda nacional ante el dólar está en el promedio del 50%, es decir, que el valor de un billete de Bs 100 ahora es de Bs 50, lo cual causa la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y de los ingresos de los bolivianos de a pie. El efecto inmediato en la población es el encarecimiento del costo de vida porque los precios suben, se incrementa el índice de necesidades básicas como la salud, los servicios básicos y la educación, así como la pobreza se agudiza.
Asimismo, el encarecimiento de los precios de los productos y el aumento de la pobreza por la falta de dólares para atender la demanda son la fórmula perfecta para el aumento de la violencia en las calles como para atizar conflictos sociales en las calles. Las reservas internacionales son fondos que administran los bancos centrales para garantizar las importaciones, estabilizar la moneda nacional para evitar devaluaciones, es una garantía para el pago de la deuda externa y es un respaldo ante una crisis.
Según un estudio de la Fundación Jubileo, la pobreza afecta a 4,7 millones de personas en el país. Empero, cuando el indicador se ajusta al costo real de vida, la cifra sube a entre 5,5 y 5,8 millones, es decir, cerca a la mitad de la población boliviana está en situación de pobreza. Es más, para 2024, la pobreza extrema en el departamento de La Paz alcanzó el 15,3%, Cochabamba 16% y Santa Cruz 5,6%.
En ese marco, las actuales medidas económicas aplicadas por el gobierno como la eliminación de la subvención a los carburantes, el nuevo tipo de cambio flexible, el aumento de las tarifas por el consumo de luz y agua y el alza de los precios de la canasta familiar generan una tendencia a que los niveles de pobreza y el índice de necesidades hayan incrementado. Este escenario expresa que el gobierno de Paz, no cuenta con un plan ni equipo económico que muestre una visión de país y que genere certidumbre en los agentes económicos.
La otra prueba de fuego que deberá afrontar el gobierno es la devolución de los ahorros en dólares en el sistema financiero a partir de los $us 1.001 hasta los $us 5.000, lo cual demandará de una cobertura de $us 933 millones. Por consiguiente, es importante que el gobierno reconozca que no hay dólares en las RIN a consecuencia de un mal manejo financiero realizado hasta el momento.
El mal manejo de los recursos se traduce en el mantenimiento del déficit fiscal por las decisiones asumidas por el Órgano Ejecutivo al generar bonos para la Policía Boliviana (Bs 3000), maestros (Bs 2.400) y mineros (Bs 5.000), mantener la propaganda gubernamental, sostener el gasto corriente excesivo que sólo busca complacer a los socios o militantes que sostienen al gobierno. El no bajar el déficit fiscal podría causar que este año termine por el orden del 11% con relación al Producto Interno Bruto (PIB) calculado en $us 48.000 millones, lo que alcanzaría al menos a los $us 5.200 millones.
No está por demás decirlo, que echar la culpa a los bloqueos por la falta de carburantes y medidas que apunten al aumento de la productividad para generar riqueza es equivocado porque ahora ni una “mosca” realiza bloqueos ni paros. Lo que hace falta son medidas agresivas que apunten a reducir el déficit fiscal y aumenten las RIN para estabilizar y bajar el tipo de cambio.
Las medidas económicas no deben ser una reedición de la gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS), sin embargo, la última determinación de ampliar el congelamiento de los precios de los carburantes hasta enero de 2027 o el apostar por más deuda externa como única solución a la crisis, es una muestra que el gobierno de Rodrigo Paz, vuelve a copiar el mismo libreto de Luís Arce Catacora.
En suma, es importante que los exportadores deben depositar el 100% de sus ventas realizadas en el exterior en el BCB, lo que permitirá que se generen los suficientes dólares para atender la demanda del mercado interno y se logre estabilizar los precios de los productos de la canasta familiar. La medida podría generar $us 9.661 millones porque las exportaciones en 2025 alcanzaron ese monto.
Es importante la realización de un acuerdo nacional productivo para el aumento de la producción con tecnología con todos los sectores productivos y no sólo con los del oriente, cuyas medidas deben ser aplicadas de forma inmediata y no deben ser dejadas a la burocracia estatal. Además, se debe dar un impulso al sector del turismo con incentivos porque el objetivo es generar dólares y empleos directos e indirectos.
Por último, se debe disminuir el déficit fiscal, a partir de la reducción del gasto corriente, bajar los salarios en un 50% en los Órganos Ejecutivo y Legislativo, así como la eliminación de la propaganda gubernamental en los medios de comunicación. Estas acciones deben tener como objetivo una legitimidad social y un respiro para bajar el déficit fiscal.
¿El gobierno de Rodrigo Paz estará con el talante creativo e imaginativo para aplicar medidas tendientes a mejorar las condiciones económicas de los bolivianos de a pie? Es la gran pregunta porque repetir las medidas económicas del MAS o el slogan de “Bolivia, Bolivia”, llevará al país a un barranco inevitable de crisis socioeconómica y política, del cual no se podrá salir ni con deuda externa ni interna.
Hasta el momento los empresarios exportadores y empresas que realizan actividades comerciales en dólares son los primeros en ganar con el tipo de cambio flexible a diferencia del ciudadano de a pie, razón por el cual se demanda del gobierno, la aplicación de decisiones políticas alejadas de la improvisación que hasta el momento se implementaron.
Willy Marcos Chipana Mamani es periodista y docente universitario

